Existen dos grupos horarios para este viaje de diez horas en bus. Puedes viajar de día, como puedes viajar de noche, mi costumbre es viajar de noche, para poder dormir y que las horas no se noten tanto.
Cuando viajas en festividades, desde la salida de casa ya es diferente a un viaje normal, en la micro o en el metro, sea cual sea tu locomoción con destino al terminal de buses, ves gente con maletas, mochilas y bolsos gigantes, al parecer muchos quieren arrancar de la capital.
Pero este alejamiento de la Santiago, este descanso metropolitano debes planearlo bien y con tiempo, si llegas sin haber comprado tu pasaje, lo mas probable es que no encuentres, y debas volver a casa sin viaje para el fin de semana.
En este caso hemos sido precavidos, y tenemos nuestro pasaje, de ida como de regreso, y emprendemos el viaje.
De casa al terminar 21.40hr, por si el taco nos retrasa, una vez acercándose a la muchedumbre te das cuenta que el Terminal esta lleno de gente, personas con y sin pasaje, algunos que van a dejar a sus seres queridos, otros que por fe esperan encontrar un pasaje a destino.
- Ahí esta mi bus! Permiso, permiso, disculpe... Son las palabras que comienzan a salir de mi boca, para poder acercarme al bus.
Hay que atravesar un mar de gente, y eso, les aseguro que no es menor, especialmente cuando la gente que esta allí tiene pasajes de buses que no han llegado aun, o que están retrasados. Los ánimos no están muy buenos.
Ya en el bus, buscar mi asiento con la expectativa de saber quien sera mi acompañante de asiento, normalmente me lo cuestiono porque no quiero conversar, solo quiero descansar e intentar dormir.
- Genial, me toco una joven poco comunicativa, lo se, porque esta escuchando música a volumen elevado, ni siquiera se digno a saludar. Y bueno... A dormir.
Al parecer no dormiré aun, darán una película, no me hará mal una hora y media mas.
La película estuvo regular, por un momento ayudo a aumentar mis ganas de dormir, pero le di tiempo para que mejore, y estuvo bien al final. Y ahora si, dormir!!!
Me complica mucho dormir en el bus, frío, calor, mi espalda que me mata, de un lado para otro dando vueltas en el asiento, definitivamente una mala noche, y aun con sueño.
Llega el auxiliar, abre las cortinas, leyeron bien, abre la cortinas!!!! Y entra el sol directo a mis ojos, el shock es fuerte, pero cuando se van los cuadritos de colores aparece un paisaje verde, vacas, un cielo despejado y un paisaje húmedo como después de una lluvia intensa... (FOTO)
Y ahora falta menos, media hora mas y llegaremos a Valdivia, ya llamé a casa y me van a ir a buscar, genial...
Llegamos, se respira un exquisito olor a aire fresco... Me encanta Valdivia!!